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Opinión que desarrolla y construye paz

Vida o facismo
Publicado: junio 18, 2026

Nos acercamos al momento definitivo de la elección presidencial: la realización de la segunda vuelta este domingo 21 de junio. Las campañas se la juegan toda para tratar que los millones de colombianos que no participaron en la primera vuelta se movilicen y con su voto se defina quien presidirá los destinos de la nación los próximos cuatro años.

Vimos los cierres de campaña en Soledad (Atlántico) y en Buga (Valle) con sus manifiestas y sustantivas diferencias. Mientras Iván Cepeda como fue su costumbre a lo largo de la campaña se rodeó de organizaciones sociales y sectores populares, sin artilugios efectistas y con gran austeridad, Abelardo de la Espriella, montó un espectáculo más parecido a un concierto fastuoso, con luces, fuegos pirotécnicos, brincos y frases altisonantes. Un verdadero contraste que manifiesta cuales son los proyectos políticos enfrentados.

Se escuchan voces manifestando que Colombia repite la encrucijada del plebiscito de 2016 por la paz. El proyecto de Abelardo de la Espriella propone regresar a la guerra. Anuncia que volverán los bombardeos, regresará la fumigación con glifosato y la persecución a los campesinos en los territorios donde se siembra la coca. Además, eliminará la ANT que ha venido entregando la tierra a los campesinos como institución para la implementación de la reforma agraria.

Por el contrario, la propuesta de Iván Cepeda, se la juega por la vida. Se compromete a avanzar en la implementación del Acuerdo de Paz firmado por el gobierno en 2016. Profundizar la reforma agraria, siguiendo la senda del presidente Petro de entregarle la tierra a los campesinos. Mantener la Jurisdicción Especial para la Paz -JEP-. Desarrollar una intervención integral en los territorios cocaleros y mantener una política de defensa de los derechos humanos como lo evidencia su trayectoria política.

La campaña de Abelardo de la Espriella en muchas regiones del país ha tenido unos niveles de agresividad peligrosa, fruto de su mensaje de erradicación de la gente con la que él no está de acuerdo. Decir que destripará a todo el que no sea de izquierda es una expresión fascista y eso hay que expresarlo con claridad. El fascismo se caracteriza por el culto al líder, intolerancia al disenso, persecución del adversario, desprecio por las instituciones democráticas, exaltación de la violencia política.Una cosa es defender una propuesta política que llama a desaparecer al diferente, perseguir a las minorías y odiar al que no piense como ellos como expresión de organización de la sociedad y otra muy distinta es llamar a un gran diálogo nacional con todos los sectores sociales y políticos.

Al señor Abelardo de la Espriella todos los días le explota un escándalo. Mientras escribo este texto sale la noticia en una destacada revista señalando que su campaña registró pagos por 1.299 millones a una empresa fantasma, cuyo representante legal es un estudiante universitario registrado en el Sisben y que en la dirección registrada vende papas y yucas congeladas. Surgen innumerables preguntas: ¿Qué otras empresas de dudoso propósito se han utilizado? ¿Quién financió los 38.628 millones que destinó a su campaña en la primera vuelta? ¿De dónde sale tanto dinero para sus eventos faraónicos y su puesta en escena ostentosa y caricaturesca? ¿Cuánto ha invertido realmente en esta segunda vuelta? ¿Superó los topes electorales? ¿Investigará rigurosamente el CNE?

Es incierto aún, si seguirá teniendo un efecto teflón el candidato de la Espriella ante tanto señalamiento o si por el contrario su aspiración por el bien del país y del estado social de derecho se empieza a derrumbar y la opción por la vida digna de todos y todas en este país se consolida y surge victoriosa el próximo domingo.

A estas alturas del partido no hay lugar para posturas ambiguas, mi opción es por la vida.

Autor: admin

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