Coinspirando

Opinión que desarrolla y construye paz

A veces llegan cartas
Publicado: junio 30, 2026

Se apagaron las luces. No suena la estridencia de las consignas de la campaña presidencial. La pirotecnia se esfumó porque se acabó la contienda para elegir nuevo presidente de Colombia. Con señalamientos muy graves de su contendor sobre procedimientos irregulares que lo llevaron a su elección, Abelardo de la Espriella es el nuevo presidente del país.

En esta semana larga que ya pasó, luego de conocerse los resultados, el clima político no se ha distendido lo suficiente. Hemos visto y escuchado una cantidad de mensajes agresivos del lado victorioso hacia el perdedor. Amenazas, improperios y estigmatizaciones muy graves que han sido amplificadas por los medios corporativos, como la tesis peligrosa del “voto fusil” para señalar a las comunidades más alejadas que apoyaron resueltamente al candidato derrotado.

En medio de ese ambiente pugnaz presente, Karol G, la exitosa cantante colombiana publicó en sus redes sociales una carta al presidente electo. El texto obviamente desató una enorme controversia entre los seguidores de la Espriella, que no dudaron en señalarla y estigmatizarla con una sarta de adjetivos, muchos de ellos impublicables por su contenido soez.

La carta comienza diciendo que no escribe “como simpatizante” ni “como opositora” sino como una colombiana preocupada por el país. Señala que la campaña ya terminó y que ahora empieza el desafío de gobernar para todos los colombianos, tanto para quienes votaron por Abelardo de la Espriella como para quienes no lo hicieron.

Luego le recuerda que el poder “no es un trofeo” ni un premio, sino una responsabilidad. Le pide escuchar a todos los sectores del país y pensar especialmente en los niños, las familias, los campesinos, los emprendedores y los jóvenes, además de priorizar la seguridad, la educación, las oportunidades y la unidad nacional.

La carta hace énfasis en que: “la historia no los juzga por las promesas que hicieron sino por las vidas que lograron mejorar.”  Y termina expresando el deseo de que, al finalizar su mandato, los colombianos puedan reconocer que estuvo a la altura de la responsabilidad recibida, afirmando que un presidente realmente gana cuando gana su pueblo.

No se entiende el escozor de este texto de la exitosa cantante, puesto que llama la atención alrededor de aceptar que la contienda electoral terminó y centra la discusión hacia la forma como se ejercerá el poder, especialmente por un candidato que atizó la pugnacidad y generó pasiones que muchas veces rayaban con una hostilidad casi violenta.

Su mensaje se puede entender como uno que pretende bajar la tensión de la discusión ideológica entre izquierda y extrema derecha. No toca temas que atizarían el clima político dividiendo aún más a la ciudadanía. Evita referirse a modelos económicos, reformas sociales, seguridad, política exterior, paz total, entre otros. Por el contrario, llama a trabajar más por la unidad nacional, bienestar, educación y aprovechar oportunidades.

Es un texto que no hace exigencias concretas, no habla de aspectos específicos y verificables sobre los cuales pueda evaluarse el futuro gobierno. Habla de mejorar vidas y escuchar a todos, objetivos razonables con los que difícilmente alguien estaría en desacuerdo.

Se anotó un gran punto la cantante Karol G. Utiliza la simpatía que genera y su capital simbólico para reivindicar principios éticos tan extraviados en las sociedades contemporáneas.

Un gobierno que nace cuestionado, un país dividido políticamente por la mitad, un mandatario con un estilo explosivo, debe agradecer que a veces lleguen cartas como esta que convoca a la unidad, a un gobierno para todos y a trabajar por el bienestar de quienes más lo necesitan.

Ojalá más artistas escribieran en este sentido, ahora que se subió el telón de la campaña.

Autor: admin

Coinspirando